
Sentada al crepúsculo, me dejo llevar por el viento que pasa, y lleva mis pensamientos junto al mar. Ya puedo verme allí, entre la arena liviana y la explosión de estrellas que está al caer. Y frente a mi el mar, inmenso, imponente...
Sentada al crepúsculo, me dejo llevar por la música que me acuna en sus compases y me arrulla en los silencios. Mi fiel compañera de las horas que pasan y se van.
Sentada al crepúsculo, escribo estas líneas, embriagada por la sensación de paz que me produce saberme protegida y a la vez capaz de proteger.
Sentada al crepúsculo, siento que no me hace falta nada más, y que algo así debe ser la felicidad...
Sentada al crepúsculo, me dejo llevar por la música que me acuna en sus compases y me arrulla en los silencios. Mi fiel compañera de las horas que pasan y se van.
Sentada al crepúsculo, escribo estas líneas, embriagada por la sensación de paz que me produce saberme protegida y a la vez capaz de proteger.
Sentada al crepúsculo, siento que no me hace falta nada más, y que algo así debe ser la felicidad...
1 comentario:
Esta vez, sólo esta vez, caminar hacia la luz no es físico...
Me gusta cuando no callas...
Vic
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